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Afilado de navajas.

Empezamos aquí con el proceso de afilao de navajas o cuchillos para su uso en el perfilamiento de payuelas. (dobles lengüetas)
Aunque antes no se comentó, no todas las navajas tienen la misma sección en la hoja, si bien las comentadas anteriormente son parecidas (tipo triangular), también las hay con otras secciones. Si estás en ese caso, adapta el método aquí expuesto a tú hoja.
Antes de empezar a afilar, vamos a hacer algunas consideraciones sobre la sección de la hoja. Como ya se hizo mención, la hoja que vamos a afilar es del tipo triangular. Este tipo de sección es bastante típico y uno de los más prácticos a la hora de afilar. Como se puede ver en los dibujos este tipo llamado “triangular” incluye varios modelos.

distintas secciones

La hoja ideal es la primera, o la segunda. La tercera, que es del tipo de afeitar, también sirve, pero es más difícil de conseguir, o en todo caso de vaciar una hoja a esta forma. La cuarta sección no es nada deseable ya que una vez se nos melle o deteriore el corte, sacarlo de nuevo será costoso.
Como esta cuarta sección es bastante frecuente por desgracia, se comenta a continuación como modificarla.

Vaciado parcial.

Hay que decir que un vaciado completo, nos llevaría a una sección como la de una navaja de afeitar, lo que requiere bastante destreza y paciencia.

Para vaciar la hoja, se necesita una amoladora de agua, no valen piedras tipo esmeril o amoladoras secas ( no utilizan agua) ya que calientan el corte pudiendo deteriorarlo, por ejemplo destemplándolo. En el caso extremo de que se utilice una esmeril, no recomendable, no se deberá presionar la hoja excesivamente contra la piedra, a fin de evitar el calentamiento, y si se produce se deberá dejar enfriar o incluso meter la hoja en agua antes de volver a acercarla a la piedra.

Una vez vaciado con la amoladora, pasaremos a una piedra de asentar plana, se conoce así a las piedras de afilar normales, con el fin de igualar el vaciado y dejarlo totalmente plano. Para el asentamiento, la piedra deberá de ser de grano “grueso”, para no tardar mucho, posteriormente ya perfeccionaremos el corte.

En esta piedra trabajaremos las caras de la hoja alternativamente, dando movimientos circulares o rectos, observar los esquemas del siguiente apartado. El ángulo de inclinación dependerá de lo que hayamos desgastao en la amoladora y también si estamos sacando una sección tipo 1, triangular pura, o a caballo entre la uno y la 2.
Si se trabaja con cuidado en la piedra de asentar y esta no es muy gruesa, nos puede quedar un corte bastante fino, sin embargo, aún éste se puede mejorar.

Antes de seguir adelante, vamos a comentar como se trabaja en las piedras de afilar y qué es y cómo se detecta la rebaba.

Trabajo en piedras planas (primer afilao) y rebaba en herramientas de corte.

Cuando se afilan navajas u otros instrumentos de corte, aparece lo que se conoce como rebaba, que no es más que un reborde o sobresalto en el acero del corte.
Esta rebaba no se ve a simple vista y será imprescindible cortarla si queremos un buen corte.
Se incluye el siguiente dibujo con lo que es la rebaba.

rebaba

Como se ve el dibujo, que está muy ampliado, si no quitamos la rebaba no tendremos un corte limpio.
Aunque parezca que nos perjudica, la rebaba nos ayuda a detectar cuando estamos sacando buen corte a la hoja, por tanto, nuestro fin será desgastar las caras hasta sacar la rebaba y luego cortarla.

Con este matíz tan importante sobre la rebaba, veamos como se trabaja en piedras planas y como realizar el primer afilao o primer corte.

Partimos de una hoja ya tipo triangular puro o parcial(tipos 1y 2), si estamos asentando el corte después de amolar, haremos los mismos pasos, primero para igualar la hoja y luego para sacarle el primer corte.

Supongamos que tenemos un corte ya desgastao como el de la figura, exagerándolo, y la meta es la figura de la derecha.



Primero empezaremos por una cara, siguiendo los movimientos de los esquemas, ya sea el circular o el casi-paralelo al corte.

paralelocircular

 

La elección del trayecto a seguir depende de cada uno, los dos son válidos. Después de dar unas pasadas y dependiendo de lo mal que este el corte, cambiaremos a la otra cara de la hoja. El ángulo de inclinación, dependerá de cómo sea la sección de la hoja, si fuera triangular pura valdría con poner la cara de la hoja paralela a la piedra. Como normalmente estamos con secciones tipo dos el ángulo será el que tenga la hoja. (10 a 20 grados, variable según navaja)

Hay que decir que según aumentamos el ángulo, sacaremos el corte más rápido, pero luego nos quedará una sección tipo 4 que no es recomendable.
Después de hacer varías pasadas en la piedra por ambas caras y dependiendo de lo mal que estuviera el corte, nos debería de empezar a salir la rebaba.
Para detectarla, utilizaremos la yema de los dedos o las uñas. Aunque no la veamos, la rebaba se detecta muy bien mediante el tacto.
La rebaba, se curva hacia la cara contraría a la última que hemos desgastao en la piedra. Ver esquema más arriba. Así que una vez pasada una cara, pasaremos la yema de los dedos por la otra hacia el corte, notando un pequeño sobresalto al llegar al corte.

Si al hacer esta operación no notamos el sobresalto(rebaba), seguiremos desgastando hasta que la detectemos.

Si por el contrario detectamos la rebaba, pero no a lo largo de todo el corte, deberemos de retocar aquellas zonas que hemos desgastao menos hasta conseguir una rebaba uniforme.

Una vez tengamos la rebaba uniforme, y hayamos llevado un desgaste uniforme por las dos caras, (no vale darle por una sola cara hasta que tengamos la rebaba y la otra cara sin tocar, pues tendríamos un corte asimétrico), procederemos al corte de la rebaba. Para ello, haremos pasadas contra el corte una vez por cada cara y empezando por la cara hacia donde está curvada la rebaba. Notar que aquí no damos varias pasadas por una cara y luego por la otra, sino que damos una pasada por una cara y la siguiente por la otra. Seguiremos haciendo esto hasta notar la ausencia de la rebaba por las dos caras.

corte de rebaba


Para esta última parte, ejerceremos poca presión sobre la navaja y podremos aumentar el ángulo de la hoja con respecto a la piedra, sin pasar en ningún momento de 45 grados. Una vez cortada la rebaba, ya habremos afilado la navaja, si todo nos ha ido más o menos bien.
El corte de la rebaba, parte fundamental del proceso, se puede realizar en una piedra más fina, a fin de evitar que nos carguemos el corte cuando no estamos prácticos. Al pasar a la piedra más fina esta desgasta menos por lo que deberemos de aumentar el ángulo entre hoja y piedra ligeramanete.


Afilado fino de la hoja.

Una vez obtenido el primer corte, si la piedra usada no es muy gruesa, ya tendremos la navaja con un corte bastante fino. Como ya se comentó al principio, una navaja para perfilar debe de estar muy fina, para que quite caña sin apenas hacer fuerza contra la pala.
Lo que resta ahora, ya no es más que una repetición de lo hecho hasta ahora, primer corte, pero con una piedra más fina.
También empezaríamos aquí si la navaja solo la utilizamos para payuelas y únicamente necesita retocar el corte.

El proceso será el mismo que antes, desgaste homogéneo de la hoja, es decir por ambas caras igual, hasta la detección de la rebaba y eliminación de la misma. Los movimientos entre hoja y piedra son los mismos aquí que los descritos en el proceso anterior, círculos o paralelo para el desgaste y movimiento contra el corte para la rebaba.
Hay que mencionar que cuanto más fino trabajemos, más delicado es el corte, con lo que un golpe o descuido en la piedra, nos pueden hacer que empecemos de nuevo.
En esta parte del proceso las piedras a utilizar son tipo la “washita Stone” o más finas, según requerimiento del trabajo y de la paciencia que uno tenga, ya que cuanto más fina sea la piedra, ésta será más dura y más tiempo tardaremos en desgastar la hoja.
Como retoque final, si se quiere, se puede utilizar un suavizador, que es un trozo de cuero formando una cinta donde se le dan pasadas al corte. Se suelen usar en peluquerías para navajas de afeitar, allí donde todavía las usen.
Algún truco para saber si una navaja está en condiciones puede ser:
- Pasando el corte por una uña sin calcar, deberá de marcar una línea.
- Si se pasa por el brazo hacia la mano debería de afeitar, esta es una buena prueba pero conlleva sus riesgos.
- Un último sistema, que está bastante bien, no hay riesgos y nos índica si hay algún fallo a lo largo de la hoja es: Se coge un trozo de una hoja periódico con una mano, sujetándolo con dos dedos, de manera que quede la hoja o trozo vertical. Con la otra mano, cogemos la navaja y ponemos la parte de atrás, la que está más cerca del mango, en la parte de arriba del papel, cerca de donde se tiene cogido, ahora se empieza a deslizar la hoja de la navaja hacia nosotros mientras hacemos una ligera presión sobre la navaja hacia abajo, deberá de cortar el papel perfectamente de una manera limpia y sin que cueste ningún trabajo. Si se nos traba la navaja en alguna zona de la hoja de papel o corta dejando el papel como una sierra, será que algo ha fallado en el proceso y deberemos de retocar la parte que engancha o toda la hoja de nuevo.